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Mié, Jun

Los desafíos y avances en el tema de la salud que ha tenido Cuba en las últimas décadas son los que hoy les permite decir que la "Salud es para todos".

“El ejemplo de Cuba demuestra que pese a los desafíos es posible enarbolar el lema de Salud para todos”, resaltó este sábado Cristian Morales, representante en la isla caribeña de las organizaciones Panamericana y Mundial de la Salud (OPS).

Desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, la mayor de las Antillas es uno de los países que más avances ha presentado en esta área, “y dista mucho de lo que sucede en otras naciones donde millones de seres humanos carecen de acceso a servicios de salud”, agregó Morales.

El eslogan “Salud Universal es Salud para todos en el siglo XXI”, propuesto por la OPS, plantea incrementar el acceso de todas las personas a servicios de calidad.

Conoce de qué se trata la cobertura sanitaria universal

“Cuba es un ejemplo en la protección a los ciudadanos ante la amenaza de ciclones y cómo es impresionante que a siete meses del paso del huracán Irma todo está funcionando”, resaltó.

El director provincial de Salud, Manuel Rivero, recordó los indicadores favorables logrados en la isla, mientras que la comunidad El Cacahual exhibe “una mortalidad infantil y materna de cero durante los últimos 17 años”.

Francisco Durán, director nacional de Epidemiología, recordó que Cuba tiene un sistema de salud único, equitativo y universal, el cual es financiado por el Estado.

¿Cómo avanza América Latina en cobertura sanitaria?

Información tomada de telesur.net

De acuerdo con la Superintendencia Nacional de Salud, Supersalud, en el mes de febrero, las peticiones, quejas, reclamos y denuncias por servicios médicos aumentaron en un 21.45% con respecto al mismo mes del año anterior. Así mismo dio a conocer que durante el 2017 recibió en promedio 1.300 quejas de pacientes, al día, por fallas en el servicio; es decir, 54 casos cada hora.

Entre las principales razones se encuentra la inconformidad que tienen los pacientes respecto a los servicios médicos de las EPS, la entrega oportuna de medicamentos y los cambios en la afiliación de la entidad promotora de salud sin previo aviso.

Supersalud también informó que 42,588 personas acudieron, en el mes de febrero, ante organismos de defensa de derechos para denunciar alguna anomalía con la prestación del servicio de las cuales, 32.862 lo hicieron por no poder acceder al servicio de salud que requiere mientras que unas 4.634 personas, remitieron quejas por trámites administrativos como autorizaciones o asignación de citas.

Para estudiar esta situación, América Economía Conferencias presenta la primera edición del foro “Mejorando la experiencia del paciente”, con el apoyo académico de las instituciones Mayo Clinic, de Estados Unidos, y el Hospital Israelita Albert Einstein, de Brasil en el que se abordarán las mejores experiencias y métodos en experiencia del paciente el próximo 4 y 5 de abril en la ciudad de Bogotá.

El Hotel Marriot será la sede en donde se pondrán cita directivos de hospitales, clínicas y centros de salud de la región para debatir esta temática, capacitarse a través de diversas conferencias y lo más importante, tomar conciencia de la mejora y cuidado del paciente ya que esto refuerza la fidelización de los usuarios del sistema de salud.

Algunos de los doctores que participarán en el foro son: Claudia Regina Laselva, Directora de Pacientes y Apoyo Asistencial del Hospital Israelita Albert Einstein de Brasil; Dr. Kenneth G. Poole, Director Médico de Experiencia del Paciente de Mayo Clinic de Estados Unidos; Francisco Velez Uribe, Managing Director South America Spanish Speaking Countries at Siemens Healthineers, el Dr. José Fernández Figueroa, Gerente Clínico en Rayen Salud, Chile; entre otros.

“La experiencia del paciente y su satisfacción hacen parte de una de las tres prioridades de las directivas en 50% de los hospitales. Según estudios, el costo de perder un paciente por insatisfacción es mayor a 200.000 dólares”, afirmó Lina María Toleda Franco, Subdirectora de Experiencia del Paciente de la Fundación Cardioinfantil Colombia.

Información tomada de elnuevosiglo.com.co
Redacción Web – Bogotá- Abril 03, 2018

Yesid Camacho, presidente de Anthoc nacional, analizó los resultados de las elecciones del pasado domingo frente a temas como la salud o la reforma necesaria al Sistema General de Participaciones. “Uno queda profundamente preocupado”.

“Si bien es cierto hubo un avance en las curules a los sectores más cercanos a los aspectos sociales, de todas maneras hay una consolidación de posiciones como la del uribismo, como la de Cambio Radical, que están orientadas a la privatización de los servicios de salud, de la educación pública y, sobre todo, a que no haya un cambio de fondo en cuanto a la intermediación de las EPS”, dice Camacho.

Por estas razones, el presidente de Anthoc hace un llamado a los trabajadores y usuarios de la salud en Colombia para que piensen bien por quién votará en las próximas elecciones.

“No nos dejemos asustar con el cuento del Castrochavismo. Porque más Castrochavismo habrá por el lado del uribismo. Ya el candidato presidencial Iván Duque anunció que si él es presidente de la República, el verdadero presidente será Álvaro Uribe Vélez. Si hacemos una comparación, podríamos decir que el Diosdado Cabello colombiano será Uribe Vélez; el Nicolás Maduro será Iván Duque. Según lo que nos están proyectando ya”.

En concreto, advierte que Duque y Vargas Lleras apuntan a consolidar una dictadura de derecha, a pesar que están propagando el temor infundado de que Gustavo Petro será quien impondrá una dictadura de izquierda.

Sin embargo, la realidad evidencia otra tendencia. El Congreso de la República quedó en una franca mayoría de los sectores de la derecha. Entonces, el presidente de izquierda que llegué va a tener que tratar de concertar con los sectores políticos del país. Además, no tendría a las Fuerzas Armadas nacionales a su favor sino en contra, tal como sucede en Venezuela, donde son las sostienen el gobierno de Maduro.

“Todas estas ficciones que le están creando a la población para que no voten a favor de quienes tienen una posición más social, que pueden defender la salud y la educación como derechos, respetar las pensiones, no son ciertas y se utilizan como engaño a la población”, dice Yesid Camacho.

Finalmente, señala que en salud, la situación es más preocupante. “Todos los candidatos presidenciales, excepto dos, han planteado que mantendrían el esquema de la Ley 100, mantendrían las EPS; es decir, mantendrían el proceso de corrupción que eso ha representado, el robo de los dineros de la salud. No han planteado nada nuevo ni nada claro sobre el Sistema General de Participaciones”.

 Información tomada de anthoc.org

 

 

La Salud un Derecho fundamental atraviesa una crisis profunda, financiera y humanitaria gracias la corrupción y la desviación de fondos hacia el capital privado. Situación que se agrava pues en el Congreso elegido por los colombianos no existe voluntad política mucho menos ética de hacer una reforma estructural al sistema de salud.

La salud se financia fundamentalmente por las cotizaciones de trabajadores y empleadores que hacen parte del régimen contributivo. Otros ingresos de loterías, impuesto a la cerveza, el tabaco y recursos del sistema general de participaciones. Por disposición de la Ley 100 de 1993 los subsidios de la oferta es decir con los que se pagaba la salud se transformaron en subsidios a la demanda. Quiere decir que los hospitales públicos deben vender servicios a intermediarios para subsistir en condiciones de inferioridad en el mercado. Las EPS no están obligadas a pagar y a los hospitales se les imponen sanciones porque las EPS no pagan.

Los Gerentes de los Hospitales para sanearlos financieramente trasladan la carga a su trabajadores, funcionarios o servidores públicos, pero la fuente más importante son los contratistas por OPS de lo que se concluye que LA LEY 100 de 1993 CONDENO A LOS TRABAJADORES DE LA SALUD A FINANCIAR LA SALUD CON SU MISERIA, UNA NUEVA FORMA DE ESCLAVITUD.

Por su naturaleza, gran parte de los recursos de la salud se deben invertir en servicios personales, (la nómina, los salarios de los empleados). En su totalidad es prestado por personal calificado al igual que la educación pública. A diferencia de estos servidores, la nómina de los maestros la paga el estado directamente; mientras que el sector salud tiene que mendigar por sus salarios a las EPS privadas. Esto en el caso de los funcionarios con vinculación legal o reglamentaria (empleados públicos), o vinculados mediante contrato de trabajo (trabajadores oficiales) que apenas llega al 30%, de quienes laboran en el sector.

El otro 70% de los trabajadores de la salud son contratistas por OPS a ellos les pagan un salario inferior, no tienen ningún derecho laboral, el estado le niega todas prestaciones legales. Están sometidos a todo tipo de atropello, acosos. A los contratistas por OPS no se les respeta los derechos humanos. Cualquier contradicción u observación a algún superior inmediato que generalmente es otro contratista. Les terminan el contrato y empieza el viacrucis para que le paguen. Están sujetos al capricho de los mandos medios…. En salud, llegan al extremo de exigirles ropa de labor, uniformes; a pesar que la institución no los provee ni siquiera a sus funcionarios.

Inversión, la salud por sus características requiere una importante inversión de recursos en Infraestructura, Edificios e instalaciones de las entidades estatales del sector salud son antiguas y requieren modernización o construir una nuevas con las normas técnicas actuales (Sismo resistentes, etc.) Pretende el gobierno entregar la construcciones hospitales mediante Alianzas público privadas, es decir la privatización de la salud con recursos públicos. El patrimonio de los colombianos se distribuye como en venta de garaje.

La inversión en investigación en salud es cada vez más escasa, y la atención primaria en salud, la prevención no está incluida en la ley 100 de 1993. el afán de lucro de las EPS privadas no permite estas prácticas pues no producen rendimientos financieros. Los programas de prevención de enfermedades se limitan a la vacunación pues es este un importante renglón, las vacunas se compran y se venden. Colombia no produce vacunas, las importamos. Igualmente nuestra industria farmacéutica no hace investigación solamente envasa y empaca medicamentos importados aquí no se producen medicamentos.

En tecnologías modernas o de punta el sector público entrego las fuentes más rentables a negocio privado; la imagenología diagnostica, medicina nuclear. La cirugía de cuarto y quinto nivel, trasplantología, son especialidades exclusivas de la empresa privada por tanto el estado colombiano ni siquiera tiene hospitales universitarios para desarrollar su ciencia y su tecnología es lamentable que Bogotá D.C. con una cuarta parte de la población de Colombia solo tenga una facultad de Medicina, Enfermería, Odontología, Nutrición, terapias de carácter público. ¿Dónde pretende desarrollar investigación científica y tecnológica?

Los hospitales públicos ahora mal llamados subredes de servicios pues son el modelo de cómo acabar con el patrimonio público, producto de la improvisación de la administración Peñalosa para poderlos feriar a precio de huevo, no se implementos un software para facturar y cobrar entonces se queda sin facturar el 40% de las facturas y debido a la lentitud del software existente solamente el 25% de las facturas llega a ser cobrada.

El congreso de la República no se renovó sino en un 20% por tanto las cosas no van a cambiar: la reforma de la salud solamente fue una especulación de campaña.

Por: Pedro Yepes
Fiscal Cut Bogotá Cundinamarca

Con el incremento en el salario mínimo también cambiaron los costos de los servicios de salud en Colombia. Consulte cuánto deberá pagar dependiendo de sus ingresos y del régimen al que pertenezca.

Subió el salario mínimo 5,9 por ciento y con él algunas obligaciones de los colombianos en el año que inicia. Es el caso de los copagos y las cuotas moderadoras que se deben pagar por los servicios de salud, con algunas excepciones particulares.

Las cuotas moderadoras, también llamadas “bonos”, se deben cancelar por servicios de consulta externa médica, odontológica, de especialistas, paramédica y de medicina alternativa aceptada, también para fórmula de medicamentos para tratamientos ambulatorios. Según la norma, esta se cobrará por la totalidad de la orden expedida en una misma consulta, independientemente del número de ítems incluidos.

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Para las personas que hacen parte del régimen contributivo los costos son los siguientes: quienes ganan menos de dos salarios mínimos, categoría A, pagarán 3.000 pesos (100 pesos más); quienes ganen entre dos y cinco salarios mínimos, categoría B, pagarán 12.000 pesos (700 pesos más) y quienes ganen más de cinco salarios mínimos deberán cancelar 31.600 pesos (1.700 pesos más). En cuanto a las personas que pertenecen al régimen subsidiado, estas no pagarán cuotas moderadoras.

Los copagos, la parte del valor del servicio que pagan los beneficiarios de acuerdo al ingreso del cotizante, también subieron de costo. La suma de todos los copagos de un mismo afiliado en el año no podrá ser mayor al valor máximo establecido. Para el régimen contributivo los costos son los siguientes: en la categoría A será de hasta de 449.214 pesos; para la categoría B de 1.796.856 pesos y para la C de 3.593.713. En todos los casos el costo aumentó un 5,9 por ciento respecto al 2017.

En el régimen subsidiado las tarifas son distintas. El copago tendrá un valor máximo por evento de 390.621 pesos, y un valor máximo por año de 781.242 pesos.

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Sin embargo, es clave recordar que hay personas que no deben pagar copago. Se trata de los niños en su primer año de vida, las personas con clasificación uno mediante encuesta del Sisben, los habitante de calle, las personas que han sufrido el desplazamiento forzado, indígenas y niños abandonados y mayores de un año.

Información tomada de semana.com

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