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Jue, Ago

Salud
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Las Subredes de Salud del Distrito... Privatización

Por: Pedro Yepes – Fiscal - Cut Bogotá Cundinamarca

Todo cambio trae consigo traumatismos tanto más cuando estos son producto de la improvisación o tienen como fin, utilidad económica o favorecer intereses privados. Los usuarios finales son los directamente afectados, es decir, los pacientes a quienes se les niega servicios y los trabajadores misionales; disminuir los costos sobre la base de negar completamente los derechos laborales.

La desarticulación de los servicios para deteriorar la prestación del servicio ha generado trauma en la atención de los pacientes. Los servicios ambulatorios se congestionan diariamente en centros grandes como Simón Bolívar, en algunos casos el paciente factura en el Simón Bolívar y la consulta es en el centro de salud de san Cristóbal Norte ubicado a dos kilómetros del hospital. La oportunidad en la asignación de citas con médicos especialistas obliga a pacientes y familiares a hacer colas desde las tres de la mañana porque solo hay agenda un día cada mes para toda la sub red

Las deficiencias del sistema de facturación impiden el cobro oportuno de las cuentas a las EPS que las glosan (devuelven, rechazan) por cualquier motivo, ahora no se pueden realizar pues el software es tan lento que el proceso, finalmente se realiza en forma manual. Hay cuentas que no se han podido cobrar desde que inicio la administración Peñalosa; es decir todo para justificar el cierre de los hospitales públicos, objetivo final de la oligarquía corrupta, desde hace cinco siglos saqueando nuestro país.

El trato deshumanizado por parte las directivas contra los trabajadores de la subred afecta el ambiente laboral, quienes tienen a su cargo la atención directa de los pacientes, algunos empleados públicos o trabajadores oficiales; la mayoría contratistas OPS sin ningún derecho. El acoso por mandos medios a trabajadores por su condición de contratistas o con cartas laborales por enfermedades originadas en el trabajo. La imposición arbitraria de condiciones desconociendo la normatividad existente, exigir sutilmente el uso de determinado uniforme al personal de enfermería cuando la institución no lo suministra, persecución sindical, escasez de personal asistencial y por consiguiente sobrecarga laboral, (no se nombran reemplazos para los cargos en vacancia definitiva), excesiva rotación del personal por falta de garantías laborales. La extensión de las jornadas de los turnos nocturnos a catorce horas, diurnas a siete u ocho horas por “reuniones obligatorias o capacitación” fuera de la jornada laboral abusando de los derechos fundamentales de los trabajadores, asignación de actividades de aseo al personal Auxiliar de enfermería descuidando el acto de cuidado, función esencial de enfermería. Toda esta problemática no garantiza La seguridad del paciente.

Los servicios de apoyo administrativo se dispersaron a lugares distantos; gestión humana, talento humano para funcionarios de planta en Engativá calle 80, contratación por orden de prestación de servicios en chapinero, procesos disciplinarios Clínica Fray Bartolomé Avenida Suba calle 106, en Simón Bolívar la Unidad con mayor número de trabajadores y servicios, no cuenta con ningún apoyo administrativo pues la idea es liquidar el hospital.

Los trámites y procesos administrativos ahora son extremadamente dispendiosos; tan sencillo como esto, si un trabajador de planta necesita una certificación laboral esta puede durar hasta quince días si la solicita en el hospital Simón Bolívar, para que su solicitud sea atendida en forma más o menos oportuna se debe desplazar hasta el hospital de Engativá Calle 80. Más grave, si un contratista por OPS requiere una certificación del contrato debe hacerla por derecho de petición.

Una de las situaciones que más incomoda a los usuarios, léase pacientes ambulatorios, familiares, estudiantes, trabajadores son los efectos de la malintencionada e inhumana privatización que conducen al cierre de la Servicios como cafetería del hospital, seguramente la oferta de los proponentes no fue tan benéfica para la nueva administración. Al igual servicios especializados como gastroenterología y radiología privatizados totalmente por tanto no hay cafetería, el espacio donde funcionaba gastroenterología lo dejaron abandonado, se llevaron hasta las puertas y los bombillos. Radiología se dio en concesión y no se llevaron los equipos; pero son equipos obsoletos que ya cumplieron su vida útil y la cafetería está desocupada.

Es importante anotar el único interés de la administración actual y de los gerentes elegidos a dedo por el alcalde extranjero es engañar la opinión pública, desacreditar las instituciones del estado haciéndolas inoperantes por vía de decreto para entregarlas a la empresa privada a precio de huevo, libre de cargas laborales como la Clínica San pedro Claver o dejarlas abandonadas como los Ferrocarriles nacionales y otras tantas empresas publicas acabadas por la rapiña de la oligarquía criolla.