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El sistema de salud colombiano ha mejorado durante los últimos 24 años, logrando altos niveles de cobertura, incrementos en la expectativa de vida y reducciones en la mortalidad infantil.

Información tomada de El Espectador-Salud 8 Dic 2017 Redacción salud

En América Latina los sistemas de salud de Cuba, Costa Rica y Chile tienen los mejores resultados.

Japón, Suecia, Noruega, Holanda e Italia son los países que cuentan con sistemas de salud con mejor desempeño en el mundo, así lo demuestra el estudio Rasgos Distintivos de los Sistemas de Salud en el Mundo, 2017, realizado por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) en una evaluación a los sistemas de salud de 99 países.

En esta clasificación, Colombia ocupa el puesto 48 del ranking con un índice de 80.6 sobre 100. El índice combina variables como resultados en salud, infraestructura, financiación, gobernanza y de estructura al tiempo que relaciona estos datos con el índice de desarrollo humano e índice de percepción de corrupción de los 99 países evaluados.

En términos generales el país se ubicó  6,2 puntos por encima del promedio general que fue de 74.4. Al comparar el sistema nacional de salud con los países de la región de las Américas es superado por Panamá que obtuvo 81.0, Argentina con 81.3, Uruguay con 85.0 puntos, Costa Rica 87.3, Estados Unidos 90.0, Cuba 91.4 y Canadá con 96.4 puntos.

“Los países de mejor desempeño se caracterizan por gastar en salud en promedio entre 10,07% y 9,85% de su PIB; su gasto de bolsillo es bajo, oscila entre el 12,13% y 17,13 %; tienen un bajo nivel de riesgo de gastos catastróficos para la atención quirúrgica y está entre 2,29% y 7,29%. Respecto a la infraestructura tienen entre 3,46 y 3,44 médicos por cada 1000 habitantes, además, son países con alto índice de desarrollo humano y bajos niveles de corrupción”, comentaron en un comunicado los encargados del índice.

Los países con peor desempeño fueron República del Chad, Angola, Mali, Afganistan y Camerúm. En estos casos los factores en común son una baja inversión con respecto al PIB, el gasto de bolsillo es alto y representan entre el 38,9% y 47,86% del gasto total en salud, el riesgo de gastos catastróficos para la atención quirúrgica es alto y son países con bajo nivel de desarrollo y altos índices de corrupción.

Colombia en las variables de infraestructura y financiación tiene aproximadamente 2 médicos y 1,5 camas hospitalarias por cada 1000 habitantes; el gasto en salud como porcentaje del PIB es de 7,20 % y el gasto de bolsillo corresponde al 15,35 % del gasto total en salud.

“El sistema de salud colombiano ha mejorado durante los últimos 24 años, logrando altos niveles de cobertura, incrementos en la expectativa de vida y reducciones en la mortalidad infantil, sin embargo, respecto a los niveles alcanzados por las naciones posicionadas en los primeros lugares del ranking, se encuentran aún brechas significativas lo cual evidencia que aún quedan lecciones por aprender de aquellos que son modelo en el mundo”, concluyeron los autores del trabajo.

Por segunda vez se presentó el índice de salud en Colombia, que quedó en 64 sobre 100. Este año la preocupación se centró en los accidentes de tránsito y los problemas de salud mental.

El jueves se dio a conocer el índice de salud, una iniciativa del observatorio Así Vamos en Salud para evaluar el sistema a nivel nacional. Este año, la cifra total subió de 62 puntos a 64. “Pasamos raspando el año, pero no hay espacio para complacencias”, dijo el ministro Alejandro Gaviria en un mensaje de video divulgado durante el evento. Los cambios globales no son notorios, aunque representan una mejoría de dos puntos. “Esto es lo esperado; no hay cambios dramáticos pero cuando se hace un ‘zoom’ en cada eje –situación de la salud, institucionalidad, percepción y financiamiento- se encuentran temas importantes”, señalo Augusto Galán Sarmiento, director del observatorio.

Por ejemplo, el eje de situación en salud, que describe cómo se sienten los colombianos en esta materia, disminuyó frente al año anterior en solo un punto, de 79 a 78. Pero la razón del descenso es muy relevante. Como explica Galán, ese punto tiene que ver con la tasa estimada de mortalidad por accidentes de tránsito por cada100.000 habitantes, que si bien mantuvo un mismo resultado bruto, presentó un ajuste al compararlo con los registros internacionales. Esto hizo que el indicador cayera 25 puntos. Lo importante es que en Colombia los accidentes de tránsito son un problema de salud pública y eso además de preocupar “indica que la salud es mucho más que EPS, batas blancas y fonendoscopios”, dice el médico. “Vivimos pendientes de las EPS, pero la salud es más integral que eso”, agrega.

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También resultó inquietante la situación de salud mental, pues aunque la tasa de homicidios se mantuvo igual, aún es muy alta para los estándares internacionales. Otro eje, el de la percepción ciudadana, que mide la experiencia de los usuarios en el sistema de salud, bajó de 69 a 63 debido principalmente a la queja generalizada por la falta de acceso oportuno a los servicios. Este problema se corrobora en el eje de efectividad institucional, que mide la cobertura, disponibilidad y oportunidad de la atención, en la que se observó que esta no se ajusta aún a los tiempos máximos que exige la ley.

El eje que más repunte tuvo fue el de la financiación, que busca evaluar el sistema de las perspectivas macro y microeconómicas. Pasó de 37 a 55 puntos porque este año se incluyeron, además de las finanzas de las EPS, los balances financieros de clínicas y hospitales y de la industria farmacéutica. “Eso da resultados positivos al agregar la solvencia y rentabilidad de esas entidades, pero no quiere decir que estemos bien en esa materia”, dice Galán. Si bien en estos balances financieros les va peor a las EPS que a las IPS y a la industria farmacéutica, se pudo establecer que el problema de las finanzas del sistema es de liquidez.

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En las regiones la situación es diferente, pues cuando se mira por departamento se observan que muchas IPS presentan crisis. Y es que por primera vez el índice se extendió a los departamentos, lo que permitió ver en detalle el sistema. Pero en estas zonas falta información, y eso implicó hacer el índice con solo 61 indicadores y no con 75. Por esta razón, los índices nacional y departamental no se pueden comparar, ni los datos sobre el gasto financiero del régimen contributivo por departamento. Por eso Galán hace un llamado para que las entidades territoriales logren tener mejores fuentes de información.

Teniendo en cuenta que la salud va de la mano con el desarrollo, cada región se clasificó en categorías. La percepción en salud resultó más dura en los departamentos de mayor nivel socioeconómico, y por eso estos son los más castigados en ese aspecto. Los investigadores mostraron inquietud por Valle del Cauca, pues dentro de su categoría quedó en el último lugar con un puntaje de 59 sobre 100.

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El objetivo de esta herramienta es recoger la información del país en materia de salud para que de ella surjan soluciones a muchos de los males que aquejan al sistema. Para más información sobre el índice vea www.asivamosensalud.org.

 

Información de Semana.com

Las Subredes de Salud del Distrito... Privatización

Por: Pedro Yepes – Fiscal - Cut Bogotá Cundinamarca

Todo cambio trae consigo traumatismos tanto más cuando estos son producto de la improvisación o tienen como fin, utilidad económica o favorecer intereses privados. Los usuarios finales son los directamente afectados, es decir, los pacientes a quienes se les niega servicios y los trabajadores misionales; disminuir los costos sobre la base de negar completamente los derechos laborales.

La desarticulación de los servicios para deteriorar la prestación del servicio ha generado trauma en la atención de los pacientes. Los servicios ambulatorios se congestionan diariamente en centros grandes como Simón Bolívar, en algunos casos el paciente factura en el Simón Bolívar y la consulta es en el centro de salud de san Cristóbal Norte ubicado a dos kilómetros del hospital. La oportunidad en la asignación de citas con médicos especialistas obliga a pacientes y familiares a hacer colas desde las tres de la mañana porque solo hay agenda un día cada mes para toda la sub red

Las deficiencias del sistema de facturación impiden el cobro oportuno de las cuentas a las EPS que las glosan (devuelven, rechazan) por cualquier motivo, ahora no se pueden realizar pues el software es tan lento que el proceso, finalmente se realiza en forma manual. Hay cuentas que no se han podido cobrar desde que inicio la administración Peñalosa; es decir todo para justificar el cierre de los hospitales públicos, objetivo final de la oligarquía corrupta, desde hace cinco siglos saqueando nuestro país.

El trato deshumanizado por parte las directivas contra los trabajadores de la subred afecta el ambiente laboral, quienes tienen a su cargo la atención directa de los pacientes, algunos empleados públicos o trabajadores oficiales; la mayoría contratistas OPS sin ningún derecho. El acoso por mandos medios a trabajadores por su condición de contratistas o con cartas laborales por enfermedades originadas en el trabajo. La imposición arbitraria de condiciones desconociendo la normatividad existente, exigir sutilmente el uso de determinado uniforme al personal de enfermería cuando la institución no lo suministra, persecución sindical, escasez de personal asistencial y por consiguiente sobrecarga laboral, (no se nombran reemplazos para los cargos en vacancia definitiva), excesiva rotación del personal por falta de garantías laborales. La extensión de las jornadas de los turnos nocturnos a catorce horas, diurnas a siete u ocho horas por “reuniones obligatorias o capacitación” fuera de la jornada laboral abusando de los derechos fundamentales de los trabajadores, asignación de actividades de aseo al personal Auxiliar de enfermería descuidando el acto de cuidado, función esencial de enfermería. Toda esta problemática no garantiza La seguridad del paciente.

Los servicios de apoyo administrativo se dispersaron a lugares distantos; gestión humana, talento humano para funcionarios de planta en Engativá calle 80, contratación por orden de prestación de servicios en chapinero, procesos disciplinarios Clínica Fray Bartolomé Avenida Suba calle 106, en Simón Bolívar la Unidad con mayor número de trabajadores y servicios, no cuenta con ningún apoyo administrativo pues la idea es liquidar el hospital.

Los trámites y procesos administrativos ahora son extremadamente dispendiosos; tan sencillo como esto, si un trabajador de planta necesita una certificación laboral esta puede durar hasta quince días si la solicita en el hospital Simón Bolívar, para que su solicitud sea atendida en forma más o menos oportuna se debe desplazar hasta el hospital de Engativá Calle 80. Más grave, si un contratista por OPS requiere una certificación del contrato debe hacerla por derecho de petición.

Una de las situaciones que más incomoda a los usuarios, léase pacientes ambulatorios, familiares, estudiantes, trabajadores son los efectos de la malintencionada e inhumana privatización que conducen al cierre de la Servicios como cafetería del hospital, seguramente la oferta de los proponentes no fue tan benéfica para la nueva administración. Al igual servicios especializados como gastroenterología y radiología privatizados totalmente por tanto no hay cafetería, el espacio donde funcionaba gastroenterología lo dejaron abandonado, se llevaron hasta las puertas y los bombillos. Radiología se dio en concesión y no se llevaron los equipos; pero son equipos obsoletos que ya cumplieron su vida útil y la cafetería está desocupada.

Es importante anotar el único interés de la administración actual y de los gerentes elegidos a dedo por el alcalde extranjero es engañar la opinión pública, desacreditar las instituciones del estado haciéndolas inoperantes por vía de decreto para entregarlas a la empresa privada a precio de huevo, libre de cargas laborales como la Clínica San pedro Claver o dejarlas abandonadas como los Ferrocarriles nacionales y otras tantas empresas publicas acabadas por la rapiña de la oligarquía criolla.

Por Anthoc.org

La situación laboral, económica y de prestación en la ESE Hospital de Obando, Valle del Cauca, es tan delicada que la vida de los pacientes está en riesgo. La seccional de Anthoc en ese municipio denuncia los malos manejos, decisiones equivocadas y la corrupción interna.

Desde el 1 de enero, cuando llegó la administración actual a regir el municipio y desde el 1 de abril, al entrar la gerencia al frente del hospital, la problemática se ha agravado. El gerente Nelson Osorio Cortés no cuenta con el perfil necesario para liderar la institución. Entonces, una funcionaria llamada Nelsy Lucía Zapata es quien realmente rige los destinos del centro de salud.

“Han nombrado una cantidad de personal administrativo que no se compensa con el personal asistencial. Anteriormente, nuestro hospital se desempeñaba en esa área con 7 funcionarios, ahora hay 16. Han aumentado la nómina de una forma que no compensa con lo que estamos percibiendo en este momento”, manifestó Carlos Hernando Medina, presidente de Anthoc seccional Obando.

La situación financiera es bastante delicada. La facturación debido a la prestación de servicios con las EPS ha bajado en unos casos en 20% y en otros hasta el 50%. Esto ha ido en detrimento de la compra de insumos, en estos momentos se carecen de materiales, como por ejemplo, para la prueba de diabetes a adultos mayores, en farmacia las quejas de los usuarios se han multiplicado porque no les entregan los medicamentos. Las EPS han decidido montar competencia con su propia farmacia y personal, lo que significará la pérdida de ingresos.

El resto del personal tercerizado tampoco reúne el perfil idóneo para las funciones que ejercen y, aun menos, tiene conocimiento en la prestación de salud. El tema se pone delicado porque en urgencias han contratado personal sin el conocimiento necesario. Hay una serie de medicamentos denominados LASA, con nombres muy similares pero distintos efectos y que se deben aplicar en cantidades distintas. El manejo depende de la experticia y los nuevos trabajadores carecen de ella. Ya se han presentado incidentes y estos pueden ser letales.

Adicionalmente, tampoco se ha puesto en práctica el plan territorial que asegura la atención gratuita a toda la población. Para evitar cualquier reacción a sus malos manejos, la administración adelanta una persecución al personal sindicalizado. Al punto que la subgerente, y el pasado miércoles la auxiliar en información en salud, fueron relevadas de sus funciones.

“La situación que vivimos aquí es un acoso constante, lo que está afectando nuestra salud tanto física como mental. La subgerente tuvo que ser hospitalizada en un centro de salud mental en Pereira”, precisó Medina.

Fecode invita a conocer, analizar y estudiar los prepliegos de la licitación para poner en marcha el nuevo modelo de salud para los maestros y sus familias, publicados por la Fiduprevisora. Los comentarios serán recibidos hasta el 20 de octubre de 2016. Los prepliegos y sus documentos anexos se pueden descargar aquí:

Leer más: Prepliegos de licitación nuevo modelo de salud Fomag

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