En la guerra comercial que dejó la administración de Donald Trump con China, está la competencia por el acceso a los metales raros o tierras raras; y es necesario precisar que son estos minerales, para qué sirven y cuál es su importancia. Precisaremos que los metales raros o tierras raras son 17 elementos químicos formados por el Escandio, Itrio y quince elementos del grupo de los Lantánidos, entre ellos el Neodimio, el Disprosio y el Holmio. A pesar de su nombre, no son tierras ni son raras y, tal vez, se denominan así porque es muy difícil encontrarlos en un yacimiento o en forma natural, encontrándose en la tierra como óxidos, de manera escasa y con aspecto de tierra, entre ellos un tipo de roca llamada lujavrite que está enriquecida en tierras raras, uranio y zinc [1].

Uno de sus usos más común es el destinado a fabricar las pantallas móviles y de televisión (como es el caso del Europio que se utiliza para el rojo intenso de las pantallas planas), lentes, móviles, gafas de visión nocturna, láseres, fibra óptica, turbinas eólicas o dar luz colorida a los rayos x. Son una parte esencial para la elaboración de Smartphone o de paneles solares, en la industria de automóviles (casi el 30% de ellas se utilizan para imanes permanentes, fundamentales para el funcionamiento de cualquier motor eléctrico), para la obtención de imágenes por resonancia magnética, indispensables en hospitales y clínicas médicas [1] [2]. Aunque, sobre todo, resultan básicos para la industria militar. Para la construcción de cazas y submarinos. En ultimas, son el nuevo ‘oro tecnológico’ que será un factor importante en la era Biden.

Las tierras raras no se encuentran en grandes cantidades en el mundo, de ahí la dificultad para conseguirla. Entre los países que más reservas tienen, está China con un 48% del total de la producción mundial, seguido por Vietnam con 24 %, Brasil con el 24%, India con 8,3%, Australia 4% y Estados Unidos con 1,6%. China controla más del 70% de la producción mundial de estos 17 minerales imprescindibles para fabricar alta tecnología para el sector audiovisual, armamentístico e industrial y el 80 % del suministro de Estados Unidos depende del país asiático, siendo también proveedores, en menor escala, Australia, Birmania y Rusia [1].

Ante la decisión de Donald Trump de atacar a las gigantes tecnológicas chinas, la respuesta a este ataque seria la restricción a la exportación de minerales raros a Estados Unidos, generando una “guerra comercial por las tierras raras” con China; por ello, no es de extrañar que el primero trate de acaparar dichos minerales y que el segundo no se quede atrás en tratar de competirle.

Ante este escenario, las potencias como EEUU, Rusia y China han puesto sus ojos en la isla de Groenlandia, en las inmediaciones de Narsaq (parte meridional de la isla) donde hay miles de millones de toneladas de estos minerales. Trump propuso abiertamente a Dinamarca la compra de la isla, tal como ya lo había hecho en su momento Harry Truman y, en ambos casos, fue negada dicha solicitud; en tanto que China ha buscado acuerdos como el Proyecto Kvanefjeld, en el sur de la isla para poner en marcha una mina de uranio y tierras raras junto a una empresa australiana, consiguiendo un papel casi monopolístico en todos los segmentos de la cadena de valor asociada a estos elementos químicos y facilitando el tránsito mercantil de estos materiales a Europa, a la que vende el 90% de su demanda, desde tierras más cercanas [2].

El interés en la isla, económico y geoestratégico, demuestra una lucha armamentista evidenciada en la instalación de bases militares, sin importar que Groenlandia juegue un papel determinante para el cambio climático; por tanto, es claro que solo interesa que se deshiele completamente y así empezar a explotar sus reservas mineras.

[1] Fernández E. Iván. 29/08/2019. Las tierras raras, la baza de China en la guerra comercial que lleva a Trump a fijarse en Groenlandia. Tomado de :
https://rebelion.org/las-tierras-raras-la-baza-de-china-en-la-guerra-comercial-que-lleva-a-trump-a-fijarse-en-groenlandia/

[2] Herranz, Diego: El tesoro de las tierras raras. 10/09/2019. Ecología social. Tomado de: https://www.publico.es/internacional/groenlandia-deseo-oculto-trump-groenlandia-tesoro-tierras-raras.html

Por: Emiro Espitia Rincón
Asesor comunicaciones Cut Bogotá Cundinamarca
Docente de Bogotá

Descargar en PDF