MIENTRAS EL PERSONERO DE BOGOTA DENUNCIA SITUACIONES EN LAS UCI, EXPONE LA SALUD Y LA VIDA DE SUS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS.

NO AL REGRESO PRESENCIAL

Sipersobogota rechaza de manera enfática y contundente la Circular 01 de 5 de enero de 2021 y hacemos un llamado URGENTE a la revocatoria de la circular.

Mientras la ciudad de Bogotá cierra tres localidades y estudia el cierre de otras dos localidades1, la Personería de Bogotá amplía el horario de atención al público de 7 a.m. a 12 p.m. y de 1 a 6 p.m. e incrementa el aforo presencial al 50%.

Lo anterior va en contravía al derecho a la salud física y mental, colocando en riesgo evidente el derecho a la vida de los funcionarios y funcionarias de la entidad, así como el riesgo de las familias. La propagación del virus Covid de manera acelerada y desmedida con ocupación de UCI en la ciudad, las cifras de contagio en Bogotá el día de ayer 5 de enero de 2021 fueron 5.298 casos, el 29% de los casos reportados del país son en el Distrito capital, personas fallecidas el día de ayer en el país 241 de las cuales 85 personas corresponden a Bogotá, es decir un 35% personas fallecidas son de la ciudad. “Bogotá tiene 499,7 casos activos de Covid-19 por cada 100.000 habitantes y una tasa de mortalidad en hombres de 162 por cada 100.000 y en mujeres 82,2 por cada 100.000. Al comparar Bogotá con Miami, Nueva York, Madrid y las principales ciudades de América latina, la capital de Colombia ocupa el quinto lugar según el número de casos por millón de habitantes (62.632 casos)”.2 Colombia ocupa el 11 lugar de contagios en el mundo. 3

En el informe 117 del Sistema Distrital de alertas al día 23 de diciembre de 2020 en la Personería había 13 casos reportados como positivos.  4 Por otra parte, la directiva presidencial 07 de agosto de 2020 señala el 30% de aforo máximo y no el 50% como lo señala la circular emitida por la administración. En la entidad no se ha garantizado el distanciamiento respectivo, ni mucho menos los espacios cuentan con la ventilación adecuada, entre otras.

Las medidas de ampliación del horario y de incremento del aforo carecen de estudio, planeación y lógica. En la entidad se han presentado varios casos de contagio y algunos hace poco tiempo, incluso algunas personas han estado en UCI, por lo que no es coherente la decisión de la reciente y actual administración.

La Circular 01 genera riesgo a los funcionarios y las funcionarias, pero también pone en riesgo a la ciudadanía, la entidad debe contribuir a la disminución del virus no por el contrario generar más posibilidades de contagio.

Contrario a la respuesta dada por la administración actual, calendada el día 29 de diciembre de 2020, donde indica “me permito informarle que al expedir la circular 17 siempre se tuvo como aspecto relevante la vida y la salud de sus servidores y las de sus familias, así como las de los sujetos procesales 5”

Resulta además altamente contradictorio, que por una parte la administración salga a decir que la Personería detecta inconsistencias en reportes de ocupación de las camas UCI en Bogotá y por otra parte no cuide a su planta de personal exponiendo la salud y la de su familia. No se trata con afán mostrar resultados o de salir a medios de comunicación a costa de la salud y la vida de las personas sin tener en cuenta a las funcionarias(os) y sus familias, tomando decisiones unilaterales y orientadas desde el escritorio y que van en contravía de los derechos, de los objetivos de la política de seguridad y salud en el trabajo, no se ha evaluado la exposición y por lo tanto gestión de riesgo.

No es coherente, que la administración de la Personería de Bogotá D.C, siendo garante de derechos humanos en la ciudad exponga a sus funcionarios(as) y sus familias.

¡No queremos condolencias póstumas nos queremos vivas y vivos!

Bogotá D.C, 6 de enero de 2021

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1 https://www.semana.com/nacion/articulo/estas-otras-localidades-podrian-entrar-en-cuarentena-selectiva/202130/
2 https://saludata.saludcapital.gov.co/osb/index.php/datos-de-salud/enfermedades-trasmisibles/covid19/
3 https://canal1.com.co/programas/cmi-la-noticia/emisiones/noticentro-1-cm-emision-central-05-de-enero-de-2021
4 https://www.serviciocivil.gov.co/portal/content/sdacovid19

 

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Para el periódico VOZ, el personaje del año en el mundo es el personal de salud, porque, aun en indignas condiciones laborales y de bioseguridad, ha enfrentado un enemigo letal poco conocido

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@Aurelianolatino

El coronavirus tomó al mundo por sorpresa. Hubo pánico e incertidumbre. Los países activaron improvisados sistemas de emergencia y contingencia, entre los que estaba enfrentar la pandemia con una primera línea que lograra detenerla o hacerla más lenta. Médicos, enfermeras y personal administrativo de clínicas y hospitales se convirtieron en las osadas vanguardias con las que las sociedades contaron para protegerse.

El mundo enfrentaba una crisis sanitaria pocas veces vista. La mayoría de los países optaron por confinamientos estrictos, mientras la comunidad médica y científica hacía frente a un enemigo desconocido, pero mortal.

Las consecuencias políticas, económicas y sociales reflejaban que el mundo estaba ante una nueva realidad, que no volvería a ser el mismo. Economistas, politólogos y sociólogos hicieron predicciones, pero fue el personal de salud y la comunidad científica quienes paulatinamente encontraron formas de enfrentar un virus, un poco más conocido en cuanto a su propagación, aunque seguía dejando miles y miles de muertos.

No solo víctimas mortales han quedado por donde pasa el coronavirus. Se han develado los deficientes sistemas económicos y de salud que en la mayoría de los países dejan más muertos que las mismas enfermedades.

La esperanza del mundo

El refugio y la esperanza que el mundo encontró en sus sistemas y personal de salud hizo que rápidamente médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, internistas, psicólogos, psiquiatras, instrumentadores quirúrgicos, camilleros, conductores de ambulancias, terapeutas físicos y respiratorios, y personal administrativo de centros médicos se convirtieran en heroínas y héroes. Fue así como las brigadas médicas cubanas Henry Reeve fueron nominadas al premio Nobel de Paz.

Para muchos, incluidos algunos de ellos mismos, estos profesionales no deben ser considerados de esta manera porque sencillamente hacen bien su trabajo, algo para lo que están preparados. Sin embargo, las condiciones laborales indignas y la baja calidad de elementos de protección personal que quedaron en evidencia en la emergencia sanitaria sí resaltan una abnegación, responsabilidad y cumplimiento de su juramento hipocrático.

Y es que para el caso colombiano hace parte del paisaje ver clínicas y hospitales del sector público y privado en donde al personal le adeudan meses o más de un año de salarios, hay contratos a tres meses, pagos a destajo, falta de elementos de bioseguridad, subcontratación y otras anomalías propias del sistema de salud.

Una gran parte de ellos no cuentan con contratos laborales sino comerciales como prestación de servicios, la gran mayoría son tercerizados o trabajan a destajo, y solo una mínima parte tiene contratos laborales. Sin importar la forma de contratación, para muchos los salarios son muy bajos si se tiene en cuenta la complejidad de la profesión, el tiempo de estudio y preparación para ejercerla.

Por otra parte, en los primeros meses de la pandemia las redes sociales se inundaron de videos e imágenes en las que se aplaudía al personal de salud por su proeza de enfrentarse al coronavirus, SARS-CoV-2, en esas condiciones, pero también de denuncias por el rechazo y las agresiones contra varios de estos profesionales en conjuntos residenciales, transporte público y comercios.

Se viralizaron piezas comunicativas que mostraban a vecinos y transeúntes atacar a enfermeras y médicos para que no volvieran a determinados lugares, porque podrían transmitir la enfermedad. Muchos cambiaron sus residencias. Situaciones absurdas a las que también debieron enfrentarse.

El virus avanza dejando miles de víctimas letales en todo el mundo, dentro de las que hay personal de la salud. En el planeta son miles. Solo en América cuatro mil fallecidos, según la Organización Panamericana de la Salud. En palabras de Yezid Camacho, de la dirección nacional de Anthoc, en Colombia hay un subregistro, pero han fallecido alrededor de 200. “Lo que pasa es que el Instituto Nacional de Salud no reporta conductores ni camilleros. Para ellos los del aseo no son trabajadores de la salud”.

Enfermeras en el mundo

En abril, justo cuando la pandemia estaba en ascenso y se realizaban confinamientos estrictos en muchos países, la Organización Mundial de la Salud, OMS, hizo un reconocimiento al personal médico, especialmente a las enfermeras a quienes destacó por su importancia dentro de los sistemas de salud y por representar a más de la mitad de estos profesionales en el mundo.

“Los profesionales de enfermería son la columna vertebral de cualquier sistema de salud. Hoy en día, muchos de ellos se encuentran en primera línea en la batalla contra la covid-19”, dijo en aquel momento el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

En este contexto, esta organización evidenció algunas problemáticas de enfermeros y enfermeras: El personal de enfermería cuenta actualmente con cerca de 28 millones de profesionales, no obstante, hay un déficit mundial de 5,9 millones, la mayoría en países de África, Asia Sudoriental y la Región del Mediterráneo Oriental, así como en algunas partes de América Latina.

Esta radiografía también muestra un panorama desalentador si se tienen en cuenta los desarrollos académicos, profesionales, científicos, tecnológicos y económicos del mundo, porque estos no redundan en el bienestar de la humanidad, en términos de sanidad. Lo que no depende de las calidades de estos profesionales, sino de los sistemas de salud y los modelos económicos adaptados en cada país.

Bono para algunos

Por otra parte, en Colombia, el presidente de la República, Iván Duque, en los primeros meses de la emergencia sanitaria y en reconocimiento a la labor de estos profesionales, prometió una bonificación para médicos y enfermeras, aunque excluyó a algunos auxiliares de enfermería, camilleros, conductores de ambulancias y personal de aseo quienes son de los más expuestos y también han dejado muertos en las batallas contra la pandemia.

Para Yesid Camacho, se excluyó a mucha gente del pago del bono: “Según el Gobierno les han pagado a 250 mil personas, pero en lo que hemos revisado con el sindicato no le han pagado a 50 mil. Estamos ante un Gobierno muy mentiroso”.

Es necesario recordar que el país cuenta con alrededor de 900 mil trabajadores de la salud, de los cuales hay 180 mil en servicios generales y áreas administrativas, conocido como personal de apoyo. 180 mil médicos que laboran en su mayoría, 80%, en el sector privado y del restante el 58% son personal de enfermería, entre quienes se cuentan enfermeras profesionales y auxiliares. En el sector privado hay más de 500 mil trabajadores.

“En el personal de enfermería deberían estar los camilleros a quienes hoy día les exigen ser enfermeros, pero no figuran en lo que se denomina talento humano. Tampoco están los conductores de ambulancia, las señoras del aseo ni el personal administrativo”, explicó el dirigente sindical.

Más allá de si son héroes y heroínas, para VOZ estos profesionales sí son el personaje del año, no solo por la importancia de su trabajo en el contexto de la crisis sanitaria mundial, sino por las condiciones adversas y los abusos con los que han tenido que ejercer, para resistir los embates de la pandemia mientras la humanidad obtiene una vacuna que pueda inmunizarla.

https://semanariovoz.com/heroes-heroinas-carentes-derechos/

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Colombia vive los efectos de la pandemia más letal que ha conocido la humanidad y por efecto de la inoperancia del Gobierno Duque se han multiplicado los infectados y fallecidos. A lo anterior se suma la permanente violación de los derechos humanos, los atropellos de la policía contra los ciudadanos para impedir su derecho a la protesta y el saboteo permanente del proceso de paz. Todos estos hechos han conducido al país a una de sus peores crisis.

La tasa del desempleo ha crecido desde el inicio del gobierno, y en el periodo de pandemia ha estado por el rango del 17% (DANE, ago. 2020), incluso en algunas ciudades llega al 19%. Lamentablemente, las mujeres y los jóvenes están en peores condiciones, soportan el 21,7% y el 27,9%, respectivamente. A este panorama, se suma la tasa de informalidad en los territorios rurales, que es del 86%. La pobreza aumenta de manera exponencial, los datos del DANE muestran que el 63,8% de los ciudadanos colombianos ganan el salario mínimo y de los informales un 48,6% tienen ingresos inferiores al salario mínimo.

La estrategia de bajar los impuestos a los más ricos (9 billones de pesos) y otorgar apoyos financieros para generar empleo, son un fracaso. Las políticas de apoyo preferencial a los más grandes empresarios dejaron desamparadas a las empresas pequeñas y medianas con el resultado previsible de que 37.000 empresas pequeñas y medianas fueran a la quiebra (Cámara de Comercio de Bogotá, 2020), lo que obligó a despedir los empleados. Los resultados de estas estrategias del gobierno dan como resultado la disminución de los trabajadores (hombres y mujeres) en la economía formal y se incrementa la informalidad y la pauperización de la población.

El panorama se agrava con la reciente propuesta del Centro Democrático, partido de gobierno, que busca reducir de 48 a 40 horas semanales la jornada laboral, bajo un discurso mentiroso. La reforma es lesiva, ya que puede reducir el ingreso salarial, no reconocen los pagos de recargos nocturnos, dominicales o festivos, ni tendrá en cuenta temas como incapacidades o ausentismos justificados. El objetivo es aumentar la productividad por horas, sin tener en cuenta la estabilidad y garantías laborales.

Lo que se desprende del balance, es que Duque y el uribismo no deben seguir gobernando, deben ser sustituidos. La iniciativa del referendo Chao Duque, es un instrumento democrático de la lucha política que busca canalizar el descontento y rechazo de la ciudadanía, por la hecatombe que han provocado el presidente y el uribismo, reforzando la idea de que es necesario un cambio político en el país. También permite erigir una barrera de contención del referendo uribista, que mediante engaños y el populismo ofrece los bonos de ingresos solidarios, lo que muestra el ardid de manipular las necesidades de la gente, reafirmar el individualismo y deteriorar el sindicalismo.

Además, no soluciona los problemas estructurales y su intención es perpetuarse en el poder, poner la justicia a su servicio, derogar la JEP, reducir el Congreso de la república para manipularlo, en conclusión, el referendo uribista es un plan para consolidar la antidemocracia en Colombia.

Debemos avanzar en la construcción de los comités del referendo Chao Duque en todo el territorio nacional, cuya esencia principal debe caracterizarse por la vinculación amplia, popular y diversa de la sociedad, sus organizaciones y de la ciudadanía inconforme. La meta es recoger más de 1.800.000 firmas, lo que implica desde ya realizar los planes necesarios para lograrlo y sabemos existen los argumentos movilizadores para ello.

La táctica está en articular la inconformidad, la movilización y los diferentes sectores democráticos, en la perspectiva de conquistar un cambio político. El referendo Chao Duque, tiene el objetivo de potenciar la construcción de un gran bloque de convergencia, para avanzar en las próximas elecciones del 2022, con un programa unitario que recoja las propuestas de cambios al modelo económico, garantizar los derechos sociales (salud, vivienda, educación); aprobar un estatuto del trabajo que haga efectivo el derecho a usufructuar el empleo, mejores condiciones laborales y garantizar un salario que permita vivir en condiciones óptimas.

Liberar la economía campesina del vasallaje del terrateniente; implementar el tránsito de los combustibles fósiles a las energías renovables; cambios al régimen político; reforma electoral; derechos de verdad justicia, reparación y no repetición; cumplimiento de los Acuerdos de paz y plantear iniciativas que conduzcan a nuevos acuerdos de paz con otras organizaciones políticas en armas, entre otros puntos.

Por: Semanario Voz -22 diciembre, 2020

https://semanariovoz.com/apoyemos-chao-duque-esa-la-tarea/ 

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